¿Qué es la alimentación?
La alimentación es la base necesaria para un buen desarrollo físico, psíquico y social de los niños. Por ello, una dieta saludable es vital para que su crecimiento sea óptimo. Una buena nutrición y la práctica de ejercicio es la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar huellas en los niños de por vida. La ingesta de nutrientes es distinta en función de las distintas etapas de su evolución. Una buena nutrición y una buena salud están directamente conectadas a través del tiempo de vida, pero la conexión es aún más vital durante la infancia. Durante este período, los niños pueden adquirir buenos hábitos alimenticios en lo que se refiere a la variedad de los alimentos y al sabor de las comidas.
Importancia de la nutrición infantil

Durante la infancia se establecen los hábitos alimentarios que posteriormente serán difíciles de cambiar. Con hábitos adecuados en la alimentación y en el estilo de vida, contribuimos de forma positiva en la construcción y modelado de su cuerpo y en la mejora de su salud, rendimiento físico e intelectual. Una alimentación saludable y equilibrada es fundamental para el estado de salud de los niños, y determinante para un correcto funcionamiento del organismo, buen crecimiento, una óptima capacidad de aprendizaje, comunicarse, pensar, socializar y adaptarse a nuevos ambientes y personas, un correcto desarrollo psicomotor y en definitiva para la prevención de factores de riesgo que influyen en la aparición de algunas enfermedades.
Una buena nutrición es la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar huellas en los niños de por vida.
Problemas y trastornos de alimentación

Como consecuencias de una sobrealimentación o alimentación inadecuada, nuestros hijos pueden padecer enfermedades crónicas desde muy temprana edad, incluso pueden llegar a presentar trastornos alimenticios, puede presentar Obesidad infantil, Anorexia infantil, Bulimia infantil, el síndrome de PICA o la rumiación; todo esto afecta el desarrollo conductual y cognitivo, el rendimiento escolar, la socialización y claramente la salud.
- Obesidad infantil: tener un peso que es superior al saludable para la estatura de un niño. La obesidad es una enfermedad grave y crónica. Con el tiempo, puede llevar a otros problemas de salud, incluyendo diabetes, enfermedad cardíaca y algunos cánceres.
- Anorexia infantil: El niño rechaza comer de forma permanente y comienza una pérdida de peso. En bebés de seis meses al cambiar de alimentación hay niños que rechazan comer.
- Bulimia infantil: implica que el niño come alimentos muy energéticos de manera voraz y luego vomita. Suelen ser niños que presentan problemas psicológicos del tipo ansioso y/o depresivo.
- El síndrome de PICA: En él los niños comen de manera incontrolada cosas que no son alimentos como tierra, hormigas, pintura, papel, plástico, pegamento. Se asocia a presentar desnutrición, autismo o trastornos cognitivos del desarrollo.
- La rumiación: es un trastorno que aparece en los niños ante problemas afectivos, aunque siempre debe descartarse algún problema orgánico que impida deglutir adecuadamente al niño. Consiste en que el niño mastica y regurgita la comida para volver a masticarla.
